Cuando le propuse crear la identidad gráfica y de comunicación del grupo a Alberto lo tenía claro.
Con un sonido pesado y visceral desde sencillos riff a dinámicas intensas. La voz rasgada, y la guitarra de Alberto buscan conducir la melodía por caminos que, en directo suelen ser siempre una sorpresa. Un power trio lo suficientemente maldito y escondido como para ser una banda de culto, oscura y difícil de encontrar.
Tras haber escuchado su LP y EP, cerré los ojos, y de golpe me vino la imagen del logo de Black Sabbath, con la tipografía con efecto bandera en su místico color morado. Por otro lado las melodías de Alberto me llevaron a Jimi Hendrix, imperfectamente mágicas, como las tipografías psicodélicas de los 60. Para el isotipo me inspiré en uno de los más icónicos logos de bandas punk rock, Misfits y su Calavera. Tenía que dar buen rollo y a la vez ser muy oscuro, auténtico.
Demasiado blues para ser psicodelia, y muy Stoner para ser considerados Blues.
Para el logotipo escogí la tipografía JMH Psychedelic, realizando unas variaciones de distorsión y efecto bandera, exagerando la caída de la palabra place produciendo un efecto lisérgico mediante un efecto de molinillo.
En cuanto al color, color canela. Un color muy 70s que combinado con el negro lavado ofrece un look muy actual, garage e independiente.
Boceto original en grafito y papel